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¿POR QUÉ ANALIZAR EL AGUA DE RIEGO?

 El objetivo principal de la agricultura es satisfacer la demanda de alimentos en los seres humanos, dichas necesidades han incrementado a un ritmo acelerado conforme crece la población. Por ello factores como suelo, fertilización, condiciones climáticas y calidad de agua son importantes a tomar en cuenta antes de iniciar un cultivo.

La calidad del agua y sus compuestos químicos es de gran importancia debido a que influyen directamente en el crecimiento de la planta. El agua es un mineral cuya estructura natural se disuelve y mantiene; se entiende como calidad del agua para riego a toda su composición física-química y composición orgánica o sólida (tabla1).

En las zonas áridas, donde el clima no favorece al desarrollo del cultivo, el agua no se encuentra fácilmente. Cuando esta aflora superficialmente suele presentar una mala calidad. Además, por lo antes mencionado los suelos en estas regiones acumulan sales solubles, lo cual es común en 1/3 de las tierras a nivel mundial dedicadas a la agricultura.

Otro motivo importante por el cual se debe analizar el agua de riego es para establecer láminas de riego, frecuencia de riego y tratamiento realizarle para un mejor aprovechamiento. Se conoce que el agua es un recurso cada día más escaso el cual debe ser tratado de manera cuidadosa dependiendo de las condiciones ambientales, el tipo de suelo y cultivo, y de las condiciones económicas de los agricultores.



Tabla 1. Parámetros para análisis de agua de riego

Conozcamos un poco más de los elementos presentes en el agua de riego

 

 


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Salinidad: Parámetro que se mide mediante la conductividad eléctrica (CE) y que se reporta como dS/m (decisiemens por metro). También se puede reportar como sólidos disueltos totales (TDS) y se reporta en mg/L. Un mal manejo de aguas con alta concentración de sales puede ocasionar baja disponibilidad de agua para los cultivos y por lo tanto disminución en el rendimiento. 

Sodicidad: Se expresa mediante la RAS (relación de adsorción de sodio). La RAS nos da idea del peligro potencial que significa un exceso de sodio sobre el calcio y magnesio. Sin embargo, la sodicidad puede expresarse también mediante la RAS ajustada, la cual toma en cuenta el contenido total de sales y la presencia de bicarbonatos, los cuales si no se eliminan pueden precipitar el calcio y esto coadyuva a que el problema del sodio se incremente. Se expresan en meq/L. La RAS ajustada es más precisa y recomendable al momento de clasificar el agua de riego en cuanto al riesgo de sodificación del suelo. 

Toxicidad por iones específicos: Un problema de toxicidad difiere de uno de salinidad debido a que su efecto ocurre dentro de la planta y no es consecuencia de un déficit hídrico. En este sentido, las plantas absorben los iones y los acumulan en sus tejidos; cuando esta acumulación excede ciertos niveles se presenta un daño y la magnitud dependerá de la concentración, el tiempo, la sensibilidad del cultivo y la absorción del agua por parte de la planta.

Sodio: Además del daño estructural que causa reduciendo la viscosidad en los suelos (defloculación), también puede causar toxicidad en el cultivo ya que compite con otros iones, como potasio, durante la absorción de nutrientes por las raíces y al acumularse en las hojas de algunos cultivos.

Cloro: Presenta efectos tóxicos cuando se encuentra en altas concentraciones. Sin embargo, la susceptibilidad de los cultivos dependerá de la variedad o patrón (en el caso de frutales) que se utilice.

Boro: Es un elemento esencial, pero que en elevadas concentraciones resulta tóxico para las plantas. Los cultivos tienen distintos niveles de tolerancia a este elemento donde por ejemplo cultivos como aguacate o cebolla son más sensibles que el tomate o el esparrago. 

Carbonatos y bicarbonatos: Estos compuestos al encontrarse en altas concentraciones deben ser eliminados mediante la adición de ácidos (sulfúrico, nítrico o fosfórico) hasta llegar a un pH de 6.0. En base a eso se calcula la cantidad de ácido a utilizar por metro cúbico de agua.

 

¿Cómo podemos ayudar?


A diferencia de los criterios para agua potable, los parámetros de calidad de agua para el riego son muy diferentes; además, los criterios de calidad pueden variar según el tipo de cultivo debido a la susceptibilidad de ciertos minerales o propiedades del agua para distintos cultivos.

En Agrorum hemos desarrollado un sistema de análisis e interpretación de análisis de aguas de riego, mediante el que pretendemos ofrecer a los agricultores y técnicos la información necesaria, de una manera clara y concisa para realizar un correcto manejo del agua del riego empleada en sus cultivos.

Nuestros estan listos para asesorarte y darte las mejores recomendaciones para que puedas evaluar la calidad de tu agua de riego y evitar problemas que puede suponer su uso.


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